El avance en la medicina estética ha hecho posible que muchos casos que antes se trataban mediante la rinoplastia, ahora puedan solucionarse sin recurrir al bisturí. La rinomodelación es el tratamiento que ofrece el Dr. Óscar Junco y que corrige ciertas imperfecciones en la nariz con infiltraciones de sustancias de relleno como el ácido hialurónico, aunque no sustituyen a la cirugía.

 

El objetivo de la rinomodelación coincide con el de la rinoplastia (la intervención quirúrgica que mejora la apariencia de la nariz). Ambos tratamientos hacen posible la corrección de defectos e irregularidades en el dorso de la nariz. Se busca mejorar la estética de la nariz, pero ello también conlleva un efecto positivo en todo el rostro, ya que se consigue más armonía facial respetando los rasgos propios del paciente.

La rinomodelación puede modificar tanto los ángulos nasales como elevar o modificar la punta de la raíz, corregir cualquier deformidad o levantar el dorso hundido de la nariz. Es importante que antes de proceder con cualquier tratamiento, un especialista lleve a cabo un estudio del caso en particular para determinar si este se encuentra entre los casos que pueden solucionarse con rinomedalación y así evitar la cirugía.

En la Unidad de Medicina Estética de Dr. Junco, Cirugía Plástica y Estética, la rinomodelación se lleva a cabo de forma ambulatoria y aplicando únicamente materiales de relleno 100% biocompatibles y biodegradables. Estos materiales se injertan mediante sencillas infiltraciones que permiten obtener las modificaciones necesarias para alcanzar la forma deseada de la nariz.

Uno de los beneficios indudables de este procedimiento es que consigue cambiar la estética de la nariz en una sola sesión y de manera inmediata. El tratamiento tiene una duración de entre 15 y 30 minutos, se realiza de forma ambulatoria y, a pesar de no ser muy dolorosa, puede conllevar una leve inflamación posterior.

 

  • La influencia de los selfies

La Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE) confirmó el pasado marzo que el auge de los selfies tiene un impacto en la demanda de cirugía estética. “Uno de cada 10 españoles interesados en someterse a una intervención de cirugía estética lo hace influido por los selfies”, afirma la entidad.

La SECPRE también explica que “por primera vez, cuatro procedimientos relacionados con la cara se encuentran en el top 10 de dicha demanda”. Entre estos tratamientos, se encuentra la rinoplastia.

De hecho, la Sociedad pide que se tenga en cuenta que un selfie no es la mejor herramienta para valorar la oportunidad de una intervención quirúrgico-estética. Las cámaras frontales de los teléfonos suelen utilizar objetivos con grandes angulares que, en primeros planos, pueden distorsionar las imágenes, “por ejemplo, agrandado la nariz”, puntualiza.