PORTADA EME 12

  • Aunque no pueden intervenirse todas las cicatrices, todas pueden mejorarse gracias a diversos tratamientos
  • Al someternos a una cirugía, sea del tipo que sea, además de todos los aspectos clínicos, una de las preocupaciones habituales es cómo va a ser la posible cicatriz. Cuando hablamos de una cicatriz, de lo que estamos hablando es de la consecuencia de una herida, ya sea quirúrgica o de cualquier otra categoría. Respecto a su resultado, dependerá de diversos factores, sobre todo de la capacidad de cicatrización de cada paciente, pero también de su tipo de piel o de las características de la propia cicatriz, como la dirección de la misma, que harán que sea más o menos evidente.


Por eso, aunque inicialmente los resultados clínicos son los que deben primar, si con el tiempo vemos que la cicatriz es un problema estético, hay que saber que en muchos casos podremos realizar una intervención para mejorarla. “Hay que distinguir entre cicatrices patológicas, que son los queloides y algunas cicatrices hipertróficas, o si simplemente es una cicatriz fea, las cuales siempre tenemos la opción de rehacerla y empezar el tratamiento de la cicatriz inmediatamente después”, explican desde el equipo de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital Vithas Nuestra Señora de América.

Sin embargo, en el caso de queloides, es decir esas cicatrices muy grandes, que producen picores y que en definitiva han tenido mala cicatrización, los expertos recomiendan “tratamientos con inyecciones de corticoides y con presoterapia.”El Hospital Vithas Nuestra Señora de América pertenece al grupo sanitario Vithas que cuenta en España con 12 hospitales y 13 centros monográficos especializados Vithas Salud.

La importancia de un buen cirujano

El especialista juega un papel fundamental, ya que, como afirma la doctora Teresa Távora “a la hora de operar, el cirujano, según los casos, puede elegir dónde colocar la cicatriz, porque sabemos disimularla si la metemos acorde con las líneas de expresión, o por ejemplo en una mama alrededor del pezón, etc.” De hecho, en cirugía plástica hay técnicas como pueden ser la zetaplastia, en la que se realiza la cicatriz en quebrado para facilitar un cierto disimulo. “No es lo mismo una cicatriz que va en contrade las líneas de expresión, que intentar disimularla de entre las mismas por ejemplo con un dentado”, insiste la doctora Távora.

No sólo es importante la técnica con la que se realiza la cirugía, sino también los cuidados posteriores que se hacen de la zona. Así la doctora Teresa Távora recuerda que “es clave la hidratación, la ausencia de sol, porque pese a lo que se cree el sol nunca puede dar en la cicatriz y nosotros siempre recomendamos la presoterapia, porque la presión sobre la cicatriz evita muchos disgustos”.