Antonio_Tapia¿Habías pensado alguna vez en cambiar la forma de tu ombligo? La intervención plástica en esta zona tan sensual comienza a despuntar; en muchas ocasiones, tras el embarazo o fluctuaciones de peso.

En qué consiste
La umbilicoplastia o cirugía del ombligo es un procedimiento que se realiza para cambiar su forma, tamaño, altura o localización. Esta parte de la anatomía, en realidad, es una cicatriz que nos recuerda la unión en el vientre materno con nuestra progenitora. En ocasiones pueden presentarse alteraciones por hernias, cicatrices secundarias, peercings o por los cambios debidos a variaciones del peso y del embarazo.

No hay modelo
No existe un modelo a seguir, pero se considera que sus bordes deben estar a nivel de la pared abdominal, tiene que encontrase ligeramente “hundido”, con cierta forma alongada en las jóvenes y redondeada en las personas de mayor edad.

Procedimiento
La cirugía puede ser realizada con anestesia local (indicada para la sutura de orificios secundarios o peercings), con algún grado de sedación (en el caso de desgarros o la falta de “hundimiento”, mediante suturas de fijación) y con anestesia general (en el supuesto de una abdominoplastia completa o en corrección de hernias en esa zona).
En todos los casos se requiere de la valoración previa del paciente, de la zona umbilical, del abdomen general, del exceso de grasa y de la presencia de abultamientos o hernias.
La operación puede entonces realizarse sin ingreso hospitalario en algunos casos o con este, por un tiempo no mayor de 48 h. (en el caso de cirugías abdominales y reposición del ombligo) y con la administración de algún analgésico y antibiótico.
También se recomienda el uso de una prenda compresiva abdominal o faja por espacio de 1 mes para conseguir el mejor aspecto estético tras la intervención. Los puntos de sutura son retirados en 10-15 días.

¿Sabías que…
…algunos ombligos son mucho más sexys que otros? Así lo afirma la ciencia. En 2009, el investigador Aki Sinkkonen, de la Universidad de Helsinki, aseguró a la publicación Live Sciences que los ombligos en forma de T u ovalados y verticales son los más atractivos; en cambio, los que están hacía afuera (denominados “outies”) o hacía adentro (“innies”) y son demasiado profundos no resultan muy favorecedores.
Además, según Sinkkonen, el ombligo indica la salud reproductiva de una mujer: “La simetría, la forma y la posición del ombligo se pueden utilizar para estimar el potencial reproductivo de las mujeres fértiles, incluyendo los riesgos de ciertas anomalías fetales heredadas genéticamente”, escribió el científico.