Aunque no se vea, se nota. Un monte de Venus con exceso de grasa, el descolgamiento de los labios menores o el aumento de los labios mayores de la vagina pueden percibirse en ropa de baño y qué decir de quienes practiquen el nudismo.

 Todos los casos citados se corrigen sin problema alguno en intervenciones sencillas y que precisan escaso tiempo de recuperación . Lo explica el cirujano de Clínicas Dorsia Jordi Mir, para quien estos motivos y la eliminación paulatina de los tabúes relacionados con los órganos sexuales han situado a la ginecoestética entre quinto y sexto lugar en la demanda de operaciones de este sector.

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Según el doctor, la mujer no sólo tiene menos miedo a estos temas, sino que está más informada y conoce los tratamientos a su alcance. De ahí que los órganos genitales femeninos hayan comenzado a pasar su revisión estética cada primavera, o, lo que es lo mismo, se hayan incorporado a la Operación Bikini.

Además, Jordi Mir explica que la ropa de baño y algunas prendas  propias del verano producen más roces y problemas en mujeres con los labios menores grandes. Esta circunstancia propicia el aumento de la demanda de la labioplastia en primavera.

Esta intervención es precisamente la más solicitada entre una horquilla de edad que oscila de los 30 a los 40. Los motivos principales, explica el experto son, en este orden, los partos vaginales y la edad. La intervención consiste en una reducción del exceso de tejido, unos 4 mms, que son los que provocan el descolgamiento .